Una Titan contra la Diabetes

Una Titan contra la Diabetes

Carlos Alberto Uribe, una Titan contra la diabetes. El ciclista de origen colombiano trata de concienciar sobre su enfermedad en la Titan Desert by Garmin 2018

Carlos Alberto Uribe es uno de los más de seiscientos participantes de la Titan Desert by Garmin 2018. Cada uno de ellos tiene una historia detrás y la de este colombiano de Manizales que desde hace unos años vive cerca de Barcelona está marcada por la superación. Carlos lucha desde hace dieciséis años contra una diabetes de tipo 1. Muchos han sido los que le han recomendado no hacer deporte extremo, pero Uribe compite en su primera Titan dispuesto a demostrar que no hay barreras para la gente que sufre su enfermedad.

“Quiero darle visibilidad a la enfermedad. Está vista como una discapacidad y yo empecé a montar en bicicleta y a cumplir retos para demostrar que todos los prejuicios son mitos”, cuenta. Se ha acostumbrado a convertir las adversidades en oportunidades; ya el año pasado completó una carrera de larga distancia en Colombia, la Leyenda del Dorado, donde las bicis superan altísimos desniveles durante siete etapas de competición. “Tuve éxito y ahora quiero ver hasta dónde llego”, cuenta.

Nunca se ha visto inferior a nadie. Tan solo trata de medir los niveles de insulina que tiene en la sangre mientras practica el deporte que le enamora. Lleva en el brazo un chip con el cual se mide el nivel del azúcar en sangre con mucha frecuencia. Así, sabe en todo momento cómo se encuentra. Más allá de ello, se prepara como cualquier otro competidor. “Por las mañanas si salgo a montar no me pincho insulina; si no salgo sí lo hago. Cuando ya llevo una hora pedaleando mis niveles están óptimos. A partir de esa hora empiezo a comer y a controlarme. El tiempo que pasa entre las veces que me pincho depende de las sensaciones. Si estás bajo de insulina sientes temblores, fatiga… falta glucosa. Si empiezo a ver borroso, los niveles están altos”, detalla.

Por supuesto, durante la competición tiene que controlar al detalle los alimentos que toma. “Tengo que llevar muchos y prever muchas situaciones que puedan ocasionar la temperatura, el estrés, el esfuerzo… Pero siempre me he controlado bien. Los alimentos que puedo tomar los he conocido a partir de ensayos y errores y nunca he tenido problemas haciendo deporte. Me hago pruebas cada seis meses y siempre han salido bien”, comenta.
Uribe afronta este reto en solitario, sin compañeros que tengan una situación similar o campañas que le ayuden a promocionar su paso por la Titan. Planea difundir contenido sobre su carrera por YouTube para concienciar al mundo sobre la enfermedad y para servir de ayuda a los más de 300 millones de diabéticos que hay en el planeta.
Y no piensa detenerse tras la Titan. “El reto ciclístico es relativamente fácil al lado del que me provoca la enfermedad. Pero en mi ADN siempre sobresale la faceta de hacer retos. Sigo motivado. Quiero acabar la Titan lo primero y plantear otro reto para el próximo enero”, cuenta. Tiene en mente dos opciones: subir en bicicleta a un volcán o al Kilimanjaro, un desafío que muy pocas personas han logrado pedaleando. Pero Carlos está acostumbrado a los desafíos. La Titan es la última muestra de ello, pero es la diabetes la que le hace superar uno continuo cada día.
One Comment
  1. Gracias por compartir sus aventuras, sus metas, sus sueños. De gran motivación e inspiración para todos!!!

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